lunes, 29 de junio de 2015

Un poema de Manuel del Barrio Donaire



¡CANTA OH MUSA!
Para María Jesús (la rubia)
No es lugar para poetas
va y me dice una rubia en un local
lleno de humo y de cuerpos y de vasos
y cómo has dicho que te llamas dos
chupitos por favor que no te oigo
y qué lugar entonces será ése
el Parnaso París un cementerio
uy qué ocurrente jajaja y qué tonto
no gracias de verdad que ya no bebo
y digo yo que no hay mejor lugar
y grito ¿qué? que no hay mejor lugar
que este lugar con poca luz y poco
oxígeno y el hambre para ser
poeta y ser 1+1 cualquier
día de la semana en este bar
que no es lugar según la rubia para
y porque lo importante aquí es bailar
y ser guapete y blablabla con cierta
gracia moviendo la colita como
un perro si la rubia dice tal
o si la rubia o sea qué fuerte dice
ser poeta y ser nariz y ojos y boca
de poeta y barba larga de maíz
y la rubia una y mil veces la rubia
con sus mechones pechos manos rubia
y sus zapatos ser metro noventa
de poeta al otro extremo de la barra
y ayer vi una película y por esto
y ayer vi una película y lo otro
sin boli sin papel y sin gomina
lo sabes y lo piensas no se puede
es imposible ser aunque lo escribas
y menos a estas horas y en un bar
por mucho endecasílabo y la rubia
a veces venga vale sí tal vez
lo cual escrito en prosa significa
canta oh musa que te vayas a la mierda.

sábado, 27 de junio de 2015

Media España (Pablo García Casado)

Media España despierta un domingo a las siete de la mañana sin motivo alguno. Media España despierta, los demás duermen aún, niños, adolescentes, pensionistas, funcionarios. Media España se asoma al balcón y contempla las gruúas detenidas, los retretes envasados, las puertas sin pomo, los encofrados al aire. Y piscinas sin agua y céspedes quemados. Media España cambiaría la dignidad por uno de esos apartamentos a pie de costa. Media España se pregunta en qué nos equivocamos, qué hicimos mal. Media España despierta a las siete de la mañana, el día será caluroso, pero ahora es fresco y limpio. Media España escucha las fauces de lo que se avecina. Tiene miedo, mucho más que indignación, unos pocos ahorros, cuentas que no salen, hijos que se precipitan por los acantilados sin poder hacer otra cosa por ellos que rezar, rezar, rezar. Media España quisiera leer otra vez la Biblia y entenderla, y creer de nuevo en el Apocaplipsis. Y sentirse abrumado por la violencia de los capiteles románicos. Media España quiere ser Mariano Rajoy justo antes de ganar las elecciones. Media España quiere mudarse a la arcadia de José Luis Rodríguez Zapatero. Media España quiere volver a 2008, a ese verano feliz, cuando creíamos que Cesc Fábregas, al marcar el penalti decisivo frente a Italia, había cambiado para siempre el inequívoco signo de nuestra historia. Media España creímos en esos ojos diáfanos y limpios que miraban el futuro sin las marcas en el rostro de Luis Aragonés. Éramos tan jóvenes y tan felices que hubiéramos votado a Lincoln, porque este país era nuevo, reluciente, y las estaciones estaban limpias y la mierda no se acumulaba en los retretes de las bibliotecas. Y podíamos dedicar toda nuestra vida a escribir poemas de amor. Media España quiere volver a cerrar los párpados, volver a dormir, descansar hasta bien entrada la mañana, pero es demsiado tarde, y ya han repartido los periódicos.
Pablo García Casado.
García.

domingo, 21 de junio de 2015

Los finales de curso

 
"Los finales de curso son siempre melancólicos: rostros, voces y gestos que tal vez no vuelves a ver. Es imposible que el afecto no surja cuando te encuentras a diario durante nueve meses y creo que, aunque sea una cita obligada, el trato asiduo hace que se establezca entre nosotros, enseñantes y enseñados, una solidaridad exenta de pasión, en la que todos acabamos por mostrarnos como somos [...] Es también el momento de la despedida, cuando te das cuenta de que el vínculo que te une a tus alumnos es una goma elástica en la que ellos sujetan y estiran con firmeza uno de los lados y tú, aferrada desesperadamente al otro, con las fuerzas enervadas, intentas mantenerte, a sabiendas de que algún día -ojalá que dentro de mucho tiempo- la goma acabará rompiéndose y que, por supuesto, será por tu lado."

Fragmento del relato "La despedida",
que da título al libro de cuentos del escritor Javier Morales Ortiz.

lunes, 8 de junio de 2015

"Sinopsis de cine" (Parodia de Divergente)

Este curso hemos practicado la parodia en 1º y 2º de ESO (y también dado la opción de hacer parodias de clásicos en 3º, aunque solo han hecho un vídeo, divertido pero mejorable, tres alumnos de 3ºD).
También tenemos en el itinerario de 3º de ESO  el libro Divergente, del que se ha estrenado una versión cinematográfica.
Pues bien, en la célebre página de Sinopsis de cine encontramos una de sus habituales reseñas humorísticas, que nos sirven para conocer un poco mejor la película, el libro y, sobre todo, practicar el arte de la parodia:

DIVERGENTE
Bueno, pues hoy he visto “Divergente” y os voy a contar un poco.
La película va de una chiquina que no sabe qué hacer después del COU, así que le hacen el test psicopedagógico, que es darle un chupito y azuzarle un perro asesino, y según ella se cague en sus ancestros o salga de ahí atravesando la puerta, pues ya saben si es de letras o de ciencias. Es muy importante el examen, porque si lo suspende se la dan de rebañar a los mendigos.
Entonces la muchacha aprueba la selectividad (que en el futuro es echarle sangre a un cuenco) y tiene que elegir entre estudiar con los friquis, los empollones, los concejales, los jipis o los tronistas. Es lo que ha quedado con los recortes. Además descubre que es una divergente, que son como los bisexuales, que lo mismo sorbe que sopla, a ella no se le hace bola.
Luego la entrena uno que lleva el pelo como Mile Saurus y calcomanías en el cuello que se quitan con el dedo chupado, que tiene más peligro que Abraham Mateo cuando toma cafeína, y que le dice: échate al fondo que te vamos a poner guapa de hostias. Y también hay una rubia que es más mala que el peluquero de los futbolistas, y que es lo que le da la calidad a la película.
Además conoce a un chiquín y le dice “¿a ver el tatuaje?” y casi le mete el dedo en la pasta de las croquetas. Entre que ella va hecha una cartaginesa y el otro que baila si le pita el horno… El muchacho tiene boca para dar la vuelta a un calcetín y si te da un beso te chupa las vértebras. Así está ella, que suspira cada vez que el otro bosteza.
El vestuario es muy bueno porque lo han cogido de un contenedor, y el guion está muy bien porque los nombres de las facciones son canciones de Daddy Yankee: abnegación, osadía, obsesión, gasolina…
Te la recomiendo si te gusta Daddy Yankee o meter el dedo en la pasta de las croquetas.